sábado, 13 de septiembre de 2014
Believe in yourself.
"Tough people dare when others doubt. Believe in yourself for the walls around you do not define the will within you. See everything that you face in life as a test; face it because your heart wants what's beyond it. Embrace your results and never give less than what you expect, and always remember in your own ways - You are powerful, you can do it, and you are a champion."
— Kiplimo Chemirmir, Kenyan Warrior
miércoles, 26 de marzo de 2014
Por ti quiero serlo.
No soy perfecto. Ni cerca. Estoy irreparablemente roto y tengo tantos errores que ni siquiera podría recordarlos todos. A veces no soy una buena persona, hago daño sin pensarlo dos veces, y termino dañándome solo. Lamento no ser perfecto, menos hiriente, más honesto. Quisiera ser bueno, ser mejor. Menos violento. No soy perfecto.
Tengo un montón de errores, pero te amo. Cada parte de mí es toda tuya. Cada risa, cada poro, cada vez que lloro– que son muchas. Mis manos, y mis piernas flacas, mi panza, mis ojos, el libro que aún no termino de leer, los escritos que no publico, los que se quedan en mi mente, las alas que no tengo, todos mis atardeceres, la alegría que me da verte a mi lado todo el tiempo, y todo lo que llevo por dentro. No soy perfecto. Ni cerca, pero te amo.
jueves, 21 de noviembre de 2013
Abandono punto com.
Ésto es lo que le pasa a un blog cuando se pierde el gaudio y solo queda lo privatum.
lunes, 21 de octubre de 2013
Todas mis palabras.
Y aunque te puedo hacer volar, nunca te pude enamorar.
Me prometiste tu amor, pero los dos sabemos la verdad.
Y sé que te arrepentirás, pero jamás te quedarás.
Ni por todo el té de China. Ni aunque te cante esta canción.
Ni recorra la Argentina, o te dé mi corazón.
Ni aunque escriba para ti mil canciones más de amor,
Ya no sé que puedo hacer, si hasta me quedé sin voz.
Ahora que me quiero morir me dices que “no eres tú, soy yo”
Y sé que te arrepentirás, pero jamás te quedaras.
Ya no sé que puedo hacer, si hasta me quedé sin voz.
Ya no sé qué más hacer… si esta historia se acabó.
viernes, 27 de septiembre de 2013
Shabat Shalom, baby.
Our story begins on a Sunday afternoon
Just between halfway tree and Spanish town
Where a young boy
Not yet the cock-of-the-walk that he would soon become,
Was lying on the grass and takin' in the sweet and sensuous scent of hibiscus
That languidly lilted along the summer breeze
It was at this precise moment that he saw her.
Her walk was soft and delicate with a thaumaturgical touch
That only a rabbi's daughter could have
Before their eyes had even met
Her luminous lips had already lured him in
Salvation winked with he promise of a briss held at pinnacle
And a congregation of sages bunny hopping and chicken dancing to yiddish mento
Then their eyes linked
An aeon blinked amharic vows were scryed upon their hearts
Just to think this could all be with a frenectomy and a few words of love.
jueves, 29 de agosto de 2013
Sobre el hueco en mi corazón.
Tengo la teoría de que una vez que quieres a alguien, un pedacito de ti se va con ella; ya no te sientes completo, tienes un huequito vacío dentro de ti que te asfixia.
Y nada puede llenarlo, no puedes llenarlo ni con mentiras ni con miedos— aun si te sobran. Lo bonito de querer es lo feliz que ese pedacito de ti puede hacerte si lo ves en la sonrisa de a quien se lo has regalado; lo feo de querer es lo triste que ese huequito que llevas dentro puede hacerte sentir al darte cuenta de que las circunstancias te arrancaron un poquito de lo bueno que hay en ti, y ya no podrás recuperarlo nunca más.
A veces, sin embargo, ocurre una tragedia: piensas que ese pedacito no es suficiente; quieres dar más y más y más, hasta que te quedas con muy poco del gran corazón que llevabas dentro. Tratas de llenar ese enorme hueco con lágrimas, tristezas, miedos y mentiras. No puedes. Necesitas que alguien más te ponga un pedacito suyo en ese agujero negro que ahora te absorbe viva en insomnio.
Y el ciclo se repite.
viernes, 26 de julio de 2013
Nos apagamos lento hasta morir.
Tú y yo nunca ardimos como esas parejas que ves en las películas. Nunca explotamos ni tuvimos fuertes riñas. Nunca discutimos fúricamente, obligando a los vecinos a alertar a las autoridades sobre los gritos de los inquilinos de al lado. Jamás tomé aquella lámpara que estaba sobre la mesa para aventarla contra la pared, ni levanté la silla del comedor para arrojarla hacia al otro lado del cuarto. Nunca me abofeteaste gritándome nombres que de inmediato desearías no haber pronunciado. Nunca me lloró, insultándome para luego rogarme que no me fuera de su lado. Así como nunca me pidió entre lágrimas que me quedara, yo nunca le pedí nada a ella. Nunca peleamos, ni gritamos, ni lloramos.
Es verdad que en nuestra historia jamás sucedieron ninguna de estas cosas. Nuestra historia de final poco memorable nunca concluyó, sino que, como un libro al que le arrancas los últimos capítulos, sencillamente dejó de progresar.
Lo nuestro se fue enfriando poco a poco hasta que murió de soledad. Murió de soledad y de frío. Tú y yo terminamos tan inesperada y calladamente como comenzamos, sin estruendosas señales. Es cierto que fue real, fue bonito, y fue brevísimo. Pero también es cierto que, tras irse apagando lento, un día simplemente se durmió, y despertó muerto.
En su tiempo jamás me percaté, pero hoy al mirar hacia atrás te admito que tanto tú como el cariño que compartimos y tu mismísimo recuerdo simplemente parecen ya no estar ahí.
jueves, 4 de julio de 2013
In my secret life.
Permíteme te confieso sobre la vida secreta que llevo. Y es que durante el día me conoces, pero soy un extraño en paralelo después de dormir. En el día soy nadie, pero en mi vida secreta lo soy todo. Soy todo lo que a la luz del día nunca he sido ni seré. En mi vida secreta soy mucho más encantador, y con una discreta sonrisa logro entrar al corazón de mi amor gitano. Me mira y le miro, y sin decir palabra nos besamos bajo la lluvia.
En mi vida secreta no le extraño, pues nuestra historia nunca terminó. Soy valiente, y hago lo que se necesita para conservarle. Soy el héroe que sale de leyendas y que le merece, y ella la princesa gitana a la que salvo todas las noches. De día nuestra historia terminó hace años en un triste cuento de final poco memorable; ella duerme en los brazos de otro y yo sigo sólo. Pero en mi vida secreta hoy escribimos nuevos cuentos cuya fama pasará de boca en boca a los hijos de nuestros hijos. En mi vida secreta somos eternos e infinitos.
Es verdad que de día vivo sólo y con frío entre tanta gente de verano, y es que la vida es fría cuando cargas un corazón de hielo entre los pulmones. Pero permíteme te confieso que en mi vida secreta todo lo puedo, a nada le temo y nada me falta— ni
ella, ni su amor, ni la felicidad… cuando de día la vida me negó las
tres. Permíteme te confieso que, en mi vida secreta, mi amor gitano y yo estamos juntos y nuestro amor vive un por siempre sin final.
lunes, 17 de junio de 2013
miércoles, 12 de junio de 2013
domingo, 26 de mayo de 2013
Pero pronto.
Hay dos palabras que sirven solamente para romper corazones y destruir sueños: "Pero" y "pronto".
Qué terrible el pero. Qué cobarde el pronto.
"Pero" es quizás la palabra más decepcionante que conozco. "Estaría bien, pero…", "Quisiera ir, pero…", "Te quiero, pero…". Ese pero solamente sirve para dinamitar lo que alguna vez fue, y para imposibilitar lo que ya nunca será. Es ese pero que nos aleja de la felicidad. Es ese pero que abraza las excusas. Qué terrible y qué tristeza.
"Pronto" es la nostalgia de una esperanza vacía. "Volvamos a vernos, pronto!", "Te escribiré, pronto!", "Sin duda nos veremos… pronto". Pura falsedad. Pura cobardía. La realidad que evadimos al pronunciar ese pronto es que ese día jamás llegará porque sencillamente no queremos que llegue. Porque no es prioridad. Porque en vez de decir mañana— incluso en vez de decir hoy o ahora— decimos solamente pronto, así escapando nuevamente de esas promesas que no tenemos intención de cumplir. El pronto nunca llega.
domingo, 12 de mayo de 2013
sábado, 4 de mayo de 2013
Harvey Milk
Go after her. Fuck, don’t sit there and wait for her to call, go after her because that’s what you should do if you love someone, don’t wait for them to give you a sign cause it might never come. Don’t let people happen to you, don’t let me happen to you, or her, she’s not a fucking television show or tornado. There are people I might have loved had they gotten on the airplane or run down the street after me or called me up drunk at four in the morning because they need to tell me right now and because they cannot regret this and I always thought I’d be the only one doing crazy things for people who would never give enough of a fuck to do it back or to act like idiots or be entirely vulnerable and honest and making someone fall in love with you is easy and flying 3000 miles on four days notice because you can’t just sit there and do nothing and breathe into telephones is not everyone’s idea of love but it is the way I can recognize it because that is what I do. Go scream it and be with her in meaningful ways because that is beautiful and that is generous and that is what loving someone is, that is raw and that is unguarded, and that is all that is worth anything, really.
miércoles, 24 de abril de 2013
J.D. Salinger
Do you know what I was smiling at?
You wrote down that you were a writer by profession. It sounded to me like the loveliest euphemism I had ever heard. When was writing ever your profession? It’s never been anything but your religion. Never.
I’m a little overexcited now. Since it is your religion, do you know what you will be asked when you die? Let me tell you first what you won’t be asked.
You won’t be asked if you were working on a wonderful, moving piece of writing when you died. You won’t be asked if it was long or short, sad or funny, published or unpublished.
You won’t be asked if you were in good or bad form while you were working on it. You won’t even be asked if it was the one piece of writing you would have been working on if you had known your time would be up when it was finished—I think only poor Soren K. (Kierkegaard) will get asked that.
You won’t be asked if you were in good or bad form while you were working on it. You won’t even be asked if it was the one piece of writing you would have been working on if you had known your time would be up when it was finished—I think only poor Soren K. (Kierkegaard) will get asked that.
I’m so sure you’ll only get asked two questions: Were most of your stars out? Were you busy writing your heart out? If only you knew how easy it would be for you to say yes to both questions.
domingo, 14 de abril de 2013
lunes, 8 de abril de 2013
Aún huele a humo.
Our love is like a hot summer day, where you're miserable and you don't wanna go out but you still sweat even while inside. You can't think straight, you don't wanna move or do anything, you're cranky all the time, but still you know that on those cold winter days all you can do is wish it was summer again. That's what our love is like.
Saliste de mi vida. Desapareciste como el humo, pero así como el humo, aunque no puedo verte, sé que sigues en el aire. Puedo olerte y te puedo sentir en mis pulmones con cada respiración. Te fuiste, aunque francamente no sé si en verdad alguna vez estuviste. Te fuiste– porque creer que sí estuviste es lo único que puedo hacer– pero tan sólo físicamente. En los demás sentidos sigues aquí, y para bien o para mal, esa parte de ti quizás nunca se marche. Esa parte que en verdad cuenta. La que llevo conmigo a donde vaya y de la que quizás nunca podré deshacerme.
I may have been miserable and I might not have been thinking straight, but now it smells like smoke and it reminds me of how much I wish it was summer again. If only for a day.
miércoles, 27 de marzo de 2013
Jóvenes.
En el verano del 2004 yo vivía en los suburbios con mis padres. Estaba por graduarme del bachillerato y, como era natural, todos los chicos en mi salón estaban enviando sus solicitudes para los colegios. Mi amigo Santiago había decidido tomarse un año sabático.
"Vámonos de aqui," me dijo. "Acompáñame, que no seremos jóvenes siempre. Podemos irnos a Asia un año y volvernos monjes budistas. Besaremos a media docena de chicas tailandesas cuando no estemos mendigando comida– que admito será la mayor parte del tiempo. ¡Será genial! Anda, si nos apresuramos incluso podemos volver a tiempo para tu primer período. ¿O acaso ya eres hombre? ¡Vamos!" Su lógica me parecía irrefutable y su plan sonaba extrañamente plausible, así que accedí.
Lo que Santiago omitió decirme es que en realidad no se había tomado un sabático. Había enviado dos solicitudes para entrar al colegio. Resultaría ser aceptado a ambos, cosa que hasta la fecha insiste jamás creyó sucedería.
Sobra decir que no nos fuimos a Asia. Escuché que Santiago tiene un doctorado en geología, y yo aun vivo en los suburbios con mis padres. Supongo que tenía razón: ya no somos unos jóvenes. Y sospecho que jamás besaré a una chica tailandesa.
miércoles, 13 de marzo de 2013
Azul de "no me olvides".
Cuando yo sentí de cerca tu mirar
De color de cielo, de color de mar
Mi paisaje triste se vistió de azul
Con ese azul que tienes tú.
Era un "no me olvides" convertido en Flor
Era un día nublado que olvidara el sol.
Azul, como una ojera de mujer
Como un listón azul
Azul de amanecer.
jueves, 28 de febrero de 2013
Sputnik, mi amor.
"Cada vez que Sumire y yo nos encontrabamos juntos, éramos capaces de hablar por horas y horas sin cansarnos. Los argumentos no se agotaban nunca. Discutíamos de todo con más pasión e intimidad que cualquier pareja de enamorados: de novelas, de paisajes, de palabras, del mundo. Con ella logré olvidar temporalmente el constante fondo de soledad que me acompañó desde siempre. Los confines de mi mundo se dilataron y pude respirar más profundamente."
jueves, 21 de febrero de 2013
You don't know this, but you and I are in love.
You asked me, and you want me to say it, but I'm sorry: I cannot explain what I feel for you. Yes, I know I like you, but I can't just say that outright because it makes me out to be a child. Besides, "like" is such a bland word that conveys a feeling which bears no real weight.
But, in truth, it's the alternative that I find downright terrifying. The alternative scares me. The other "L" word which I dare not write down lest the mere idea of my feeling it for you might make you run in fright. No, I could never tell say I "love" you... I refuse to say it, regardless of how much every living fiber of my body wants to scream it from the highest rooftop of this cold city.
"Love". What does the word even mean, anymore? Does it mean that at every waking moment of my sad little life I think of you, hoping and wishing and dreaming that you would look at me– if for an instant, at least– the way I cannot help but look at you? Is that love? Is it hurting–and I mean physically, bodily hurting– from the thought of your absence, and now, your absolute disregard for my very existence? Is that the emotion you call "love"?
Tell me, for if it is, I assure you I want no part in it. I did not want it when first it came and I do not want it now. Take it, along with everything else that you have taken from me already.
No, I will not tell you what I feel, because tonight I cannot even bring myself to say that I like you, although I know I do.
You asked me, and you want me to say it… well here's your answer: I would die for another moment by your side. Tonight there is no like and there is no love, there is only you and me. Tonight, my love, you're in my soul.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
