lunes, 4 de julio de 2011

sábado, 25 de junio de 2011

Una voz de ángel.

Qué increible persona he conocido hoy. La vi por vez primera hace un año, y hoy por completa coincidencia (?) la volví a ver, una vez más cantando durante la misa de sábado por la tarde. Una de las voces más bellas que he oido en vivo. Algo de verdad cautivador. La primera vez me dió pena acercarme, y es algo de lo que me había arrepentido hasta el día de hoy.

Cuando la vi otra vez hace unas horas, decidí que una oportunidad desperdiciada habían sido demasiadas, así que me acerqué. La saludé, le hice saber lo bello que me parece su arte, me contó un poco de su vida y yo a ella un poco de la mía. Platicamos quizás 20 minutos, pero en ese tiempo me he percatado de la maravillosa persona que es. Sin embargo, me entristece saber que está muy enferma, y está en manos de Dios cuanto tiempo le quede de vida. Yo a partir de hoy hago lo que a mi me toca para que sus días con nosotros se vuelvan largos años. Ella me ha prometido hacer lo que a ella le toca para el mismo fin.

Eres bellísima persona con una voz de ángel, María Elena Cota. Dios cruzó nuestros caminos por algo, y si está en sus planes, algún día nos volveremos a ver. Hasta entonces, estás en mis oraciones.

martes, 21 de junio de 2011

Días peculiares, años tristes.

Siento que atravieso una racha. No estoy seguro de qué, pero definitivamente noto un patrón. Se siente como tristeza, como vacío, como mucha introspección con claras huellas de inconformidad con respecto a la forma en lo cual mi vida se desenvuelve. Se siente mal, pero no lo es. No sé si es ninguna de estas cosas. Quizá solo son días peculiares.

Algo que de verdad me perturba es mi aparentemente creciente capacidad de perder amigos. Se puede considerar un talento o habilidad? De verdad que parezco ser nato. Pero qué feo se siente eso, de verdad. En parte por la ausencia de esa persona en tu vida, en parte por la culpabilidad de la tristeza que le haz causado, y en parte porque sabes que, por lo menos hasta cierto grado, la culpa es tuya.

Qué frustración, en serio. Por un lado, te esfuerzas y te esfuerzas y dices, "Qué buen amigo soy, seguro que otro no se esforzaría tanto!" Y luego resulta que nadie aprecia tu esfuerzo, que nadie lo notó. Más bien se malinterpreta, y terminas perdiéndolo todo. Terrible.

El que acaba de pasar no fue mi año, y eso es más que claro. Creo que el anterior a ése fue decepcionante también. Triste que éste no pinte bien hasta ahorita.

lunes, 20 de junio de 2011

Pienso e imagino.

Algún día tendré una vida.

Será satisfactoria y complicada y graciosa y agotadora y real. Y divertida. Habrá trabajo y romance y alcohol y transporte público y mucho más café de lo que es saludable. Habrá distintas ciudades dentro de un mismo año, y arte, habrá buena música, y mejores amigos de los que tengo ahora. Habrá responsabilidades y horas de sueño y, quizás, hijos. Y un tonto amorcillo como el que tuve por ti no importará en lo absoluto.

Pero hoy tengo 25 y me siento inusualmente solo para mi edad, e importas mucho más de lo que deberías.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Decisiones

¿Cuántas veces se necesita tomar una decisión para verdaderamente tomarla?

¿Cuántas veces puede uno fallar antes de eventualmente tener éxito?

¿Cuántas veces debe uno tropezar para ya no tropezar más?

Si uno decide hacer algo con apego y convicción, y no lo logras hacer... ¿realmente lo decidiste?

Si no hay ejecución, ¿alguna vez hubo convicción?


Si tienes un cerro de piedras y necesita moverlas todas a un kilómetro de distancia, que debes hacer?
Opción A: Sentarse tristemente junto al cerro puesto que suena como una meta imposible.
Opción B: Esforzarse mucho en echárselas todas a la espalda y comenzar a llevarlas.
Opción C: Una por una llevarlas en la bolsa.


Estoy cansado de tomar la misma decisión una y otra vez, pero supongo que si fuera sencillo cualquiera lo haría. Y me he estado echando todas mis fallas y limitaciones a la espalda de una sola vez, y no tengo aun la fuerza para cargar un peso tan grande. He llevado las de perder hasta ahorita, pero a veces la única forma de ganar es no dejando de jugar. El premio es grande y la pena lo vale. Lástima que este juego apeste.

lunes, 9 de mayo de 2011

Chinky.



Éste es mío. Muévele y crea el tuyo.