Si un bebé (o como diría Greg House, un "feto") pudiera razonar y hablar, probablemente te diría que le gusta su vida in utero. Cálido, seguro, y sin un sólo problema en el mundo. Es su lugar especial, y podrías hablarle del mundo externo, pero no creo que siquiera consideraría alejarse de el vientre de su querida madre.
He pasado por algunos ratos un poco dificiles en los ultimos... que serán? Tres años? No me haré la víctima, no pienso actuar como si mi vida fuera un martirio ni mucho menos, pero en muchos ratos no fue sencillo. Lo que sucede es que, desde los 5 años estuvimos en una "burbuja", como le diría Christian. Desde muy pequeños nos hemos desenvuelto en un ambiente que, en retrospectiva, era sumamente hospitalario y rodeado de ejemplos a seguir. Sí, aún estoy algo traumado por aquellos niños que siempre me molestaron, y sí, tuve mis conflictos internos desde entonces, particularmente ya bien entrada la tormenta hormonal puberiana... pero hablo de mi vida desde un punto de vista muy particular.
Hablo de una burbuja moral. De los 5 a los 14, y luego con intensidad redoblada de los 14 a los 18, fuimos bombardeados con lecciones en moralidad y fe que, pienso yo, tocarían nuestra vida de formas irreversibles. Unos de nosotros, a quienes por razones de argumento llamaré "los sangrones"... nunca veríamos la vida de la misma forma, y los demás... pues, digamos que lo que decidan hacer, ya no será por ignorancia.
Pero como decía, sin miedo a equivocarme, si nos hubieran preguntado a nosotros los sangrones si nos gustaba esta burbuja, la respuesta hubiera sido un unánime y estruendoso sí. No queríamos salir por ningún motivo! Lo recuerdo bien, casi se podría decir que le temiamos al exterior... por lo menos así fue, en mi caso. No sabía si mi alma podría sobrevivir afuera.
La transición fue inesperada. En realidad no sé que esperaba. Pienso que si ésta no hubiese sido tan sutil, no me habría metido en tantos problemas... pero es así como trabaja ese mal señor. En fin, la salida de la burbuja fue todo lo que me temía, tan arduo y dificil y peligroso como lo había imaginado.
Nuestros cimientos son fuertes, pero sé que yo aún soy débil. Cada libro o canción no bajados ilegalmente, cada libro no fotocopiado, cada tarea que no te paso, cada examen sin hacer trampa, sin copiar o darte respuestas, cada vez que te dejo sin raite por no tener suficientes cinturones de seguridad, cada vez que me reuso a ver películas piratas o series bajadas, cada vez que, por pequeño que sea, evito hacer trampa, cada bien innecesario, cada acción que talvez tu consideras ridícula o sangrona... para nosotros es un triunfo.
Los sangrones, hasta la fecha, batallamos mucho. Talvez piensas que me caes mal, talvez piensas que soy un aguafiestas, quiza te haya parecido ridículo en mil ocasiones. De una forma u otra, de seguro me has llamado sangrón en algún momento. Es el precio a pagar... pero es un buen precio, uno del cual puedo estar orgulloso, y que jamás hubiera podido experimentar cuando aún estaba dentro.
Seguro que es más dificil la vida afuera, existen muchos más retos y peligros, pero la recompensa es grande. ¿Cuanto más ha de recompensarse la perseverancia en un ambiente inhóspito que dentro de una burbuja protectiva? Nunca sabría si mis cimientos eran una pirámide de naipes de no ser por que han sido puestos a prueba una y otra vez.
Asi que, cuando me pienses un sangrón, alégrate por mí, pues estoy ganando mis batallas.
2 comentarios:
:O Argumentas q no sabes escribir, pero la vdd lo haces muy bien. Yo pienso q en realidad si tienes un don, al menos para escribir sobre cosas q te apasionan. Excelente, excelente.
Todo depende del tamaño de la burbuja somos llamados sangrones aquellos con una burbuja donde caben menos cosas que en las de la mayoría. Mi burbuja no es tan pequeña pero aun así soy sangrón para los que tienen una gran burbuja. El punto es TOLERAR a esas burbujotas y no permitir que revienten nuestra pequeña burbuja donde somos felices.
Claro que puedes escribir y los haces bien
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