La verdadera felicidad sólo es real cuando se comparte.

Vivimos en un mundo social. Los seres humanos somos una raza completamente social, y probablemente es por eso que es mal visto cuando alguien no quiere hablar, se aisla, o anda de loner. Algunos pueden estar cómodos a mayor o menor grado con cierto grado de soledad. Sin embargo, como raza social, convivimos y dependemos de nuestras interacciones interpersonales para funcionar dentro de nuestro mundo. Realidad, triste realidad.
Me incluyo dentro del espectro de gente que aprecia mucho sus relaciones interpersonales. Más bien, se pudiera decir que me incluyo dentro del tipo de gente que se le dificulta estar solo. Quisiera saber estar solo, realmente quisiera, pero la triste realidad es que no sé. Es algo que siempre había sospechado, pero fue hasta recientemente que me di cuenta de que sin duda es así.
Habrá, seguramente, gente que no sabe estar sola pero jamás se da cuenta de ello porque se la viven acompañados, o sus periodos de soledad son muy breves. Lo más triste de no saber estar solo es no tener la opción de estar acompañado. Llevo algunas semanas procurando y esforzándome por estar acompañado, pero llegó un punto donde me doy cuenta de que no tengo a nadie quien me acompañe.
Tengo muy pocos amigos, y a ellos solamente les parece aceptable vernos cada cierto tiempo, por lo que me paso la mayoría de los dias como hoy, dias completamente libres desde que me levanto hasta que me acuesto, sin hacer nada. Es feo estar ronco por la tarde porque no haz pronunciado palabra en todo el dia.
Me conmovió mucho un paciente que vi hace un par de días que había tenido un accidente donde se había roto ambas piernas. Tuvo cirugía, y actualmente anda en muletas a todos lados, pero le resulta muy cansado y doloroso moverse incluso cortas distancias. No puede trabajar, le resulta muy dificil salir, no es muy mayor y no puede hacer casi nada. Se baña, dice él, pero no porque tenga algo que hacer o algún lugar a donde ir. Me conmovió, y sí, tiene razon, no es cool bañarse sólo para volverte a poner pijamas. No es nada cool no tener ningún lugar a donde ir.
Es cierto, somos una raza enteramente social. Es cierto, dependemos los unos de los otros para funcionar. Y sí, quizá sea cierto, la felicidad sólo es real cuando se comparte. Pero de momento no tengo con quien compartirla, y por eso, en este punto de mi vida, para ser feliz tengo que aprender a estar solo.
Esa es mi triste realidad.
2 comentarios:
Aunque no lo creas, la soledad tiene grandes ventajas, es una exelente tiempo para el autoanalisis, para dedicar tiempo a hobbies, lectura, relajacion o simplemente aprender a apreciar el silencio.
Tengo dos semanas en las que cuando no estoy trabajando, estoy totalmente solo y aunque al principio crei que seria muy dificil, ya recorde como disfrutarlo.
Asi que disfrutalo tiene grandes ventajas
Quiero querer disfrutarlo, pero tengo que aprender a tolerarlo, primero. Y sí, seguro aprenderé, pero a empujones y manos torcidas, porque realmente no me queda de otra.
Gracias por tu comentario!
Publicar un comentario