sábado, 25 de junio de 2011

Una voz de ángel.

Qué increible persona he conocido hoy. La vi por vez primera hace un año, y hoy por completa coincidencia (?) la volví a ver, una vez más cantando durante la misa de sábado por la tarde. Una de las voces más bellas que he oido en vivo. Algo de verdad cautivador. La primera vez me dió pena acercarme, y es algo de lo que me había arrepentido hasta el día de hoy.

Cuando la vi otra vez hace unas horas, decidí que una oportunidad desperdiciada habían sido demasiadas, así que me acerqué. La saludé, le hice saber lo bello que me parece su arte, me contó un poco de su vida y yo a ella un poco de la mía. Platicamos quizás 20 minutos, pero en ese tiempo me he percatado de la maravillosa persona que es. Sin embargo, me entristece saber que está muy enferma, y está en manos de Dios cuanto tiempo le quede de vida. Yo a partir de hoy hago lo que a mi me toca para que sus días con nosotros se vuelvan largos años. Ella me ha prometido hacer lo que a ella le toca para el mismo fin.

Eres bellísima persona con una voz de ángel, María Elena Cota. Dios cruzó nuestros caminos por algo, y si está en sus planes, algún día nos volveremos a ver. Hasta entonces, estás en mis oraciones.

martes, 21 de junio de 2011

Días peculiares, años tristes.

Siento que atravieso una racha. No estoy seguro de qué, pero definitivamente noto un patrón. Se siente como tristeza, como vacío, como mucha introspección con claras huellas de inconformidad con respecto a la forma en lo cual mi vida se desenvuelve. Se siente mal, pero no lo es. No sé si es ninguna de estas cosas. Quizá solo son días peculiares.

Algo que de verdad me perturba es mi aparentemente creciente capacidad de perder amigos. Se puede considerar un talento o habilidad? De verdad que parezco ser nato. Pero qué feo se siente eso, de verdad. En parte por la ausencia de esa persona en tu vida, en parte por la culpabilidad de la tristeza que le haz causado, y en parte porque sabes que, por lo menos hasta cierto grado, la culpa es tuya.

Qué frustración, en serio. Por un lado, te esfuerzas y te esfuerzas y dices, "Qué buen amigo soy, seguro que otro no se esforzaría tanto!" Y luego resulta que nadie aprecia tu esfuerzo, que nadie lo notó. Más bien se malinterpreta, y terminas perdiéndolo todo. Terrible.

El que acaba de pasar no fue mi año, y eso es más que claro. Creo que el anterior a ése fue decepcionante también. Triste que éste no pinte bien hasta ahorita.

lunes, 20 de junio de 2011

Pienso e imagino.

Algún día tendré una vida.

Será satisfactoria y complicada y graciosa y agotadora y real. Y divertida. Habrá trabajo y romance y alcohol y transporte público y mucho más café de lo que es saludable. Habrá distintas ciudades dentro de un mismo año, y arte, habrá buena música, y mejores amigos de los que tengo ahora. Habrá responsabilidades y horas de sueño y, quizás, hijos. Y un tonto amorcillo como el que tuve por ti no importará en lo absoluto.

Pero hoy tengo 25 y me siento inusualmente solo para mi edad, e importas mucho más de lo que deberías.