martes, 21 de junio de 2011

Días peculiares, años tristes.

Siento que atravieso una racha. No estoy seguro de qué, pero definitivamente noto un patrón. Se siente como tristeza, como vacío, como mucha introspección con claras huellas de inconformidad con respecto a la forma en lo cual mi vida se desenvuelve. Se siente mal, pero no lo es. No sé si es ninguna de estas cosas. Quizá solo son días peculiares.

Algo que de verdad me perturba es mi aparentemente creciente capacidad de perder amigos. Se puede considerar un talento o habilidad? De verdad que parezco ser nato. Pero qué feo se siente eso, de verdad. En parte por la ausencia de esa persona en tu vida, en parte por la culpabilidad de la tristeza que le haz causado, y en parte porque sabes que, por lo menos hasta cierto grado, la culpa es tuya.

Qué frustración, en serio. Por un lado, te esfuerzas y te esfuerzas y dices, "Qué buen amigo soy, seguro que otro no se esforzaría tanto!" Y luego resulta que nadie aprecia tu esfuerzo, que nadie lo notó. Más bien se malinterpreta, y terminas perdiéndolo todo. Terrible.

El que acaba de pasar no fue mi año, y eso es más que claro. Creo que el anterior a ése fue decepcionante también. Triste que éste no pinte bien hasta ahorita.

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