Te beso y te doy de mi por noches enteras. Miro profundo en tus ojos marrón, pero no reconozco el reflejo que veo en ellos. En tu mirada nunca estaré, pues sueñas con aquel a quien realmente amas.
Y pasan los días, compartes conmigo tu calor; y pasan las noches, pero tu corazón le pertenece a otro. En nuestro tiempo juntos solo hay soledad.
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