![]() |
"Didn't. It's a three-way tie between Iggy and the Stooges, Patti Smith, and the Runaways." |
jueves, 26 de abril de 2012
lunes, 23 de abril de 2012
viernes, 20 de abril de 2012
domingo, 15 de abril de 2012
Vamos a bailar.
Sentado en las rocas,
observando el vaivén de las olas,
son como tu estar, siempre alto.
El recuerdo de las noches,
siempre frescas, siempre tiernas,
me llevan a una luz esplendorosa.
Que lejos está la puerta
que te lleva a tu casa y al trabajo.
Vamos a bailar este tecno.
La música es tan frágil
que los recuerdos
se quedan impregnados para siempre,
vamos a bailar.
Porque fué la canción del verano,
la canción de nuestra vida,
como un rayo que atraviesa las heridas.
domingo, 8 de abril de 2012
40 días y 40 noches (sin redes sociales)
Proyecto 40 días y 40 noches de cuaresma! Ésta cuaresma el plan es dejar algo que realmente duela, pero que pueda hacerme algún bien, y la verdad es que no pienso tocarme el corazón: pienso dejar las redes sociales. Ellas se han vuelto un vicio para mi, condicionando largas horas de tiempo desperdiciado todos los días. Qué haría si ya no pudiera usarlas? En qué invertiría esas horas? Me volvería más productivo? Podría, siquiera? Pues estoy por averiguarlo. Que comience el reto.
Día 0:
Día para usar Facebook y Twitter al máximo, como si fuera Mardi Gras pero de redes sociales. Todo el día estar conectado y despedirme de mi vida en línea. Me esperan 40 días muy largos.
Día 1:
He estado muy ocupado del tingo al tango. Hoy no ha sido particularmente dificil, pero temo que mañana no sea tan sencillo. En fin, hoy obliga al ayuno, lo cual significa que hace hambre, lo cual significa que más me vale dormirme pronto para que ya sea mañana.
Día 2:
Un poco más dificil que ayer. Hubo momentos claros donde dije, "Ah, quisiera meterme a FB justo ahorita." Además, me llegó inspiración para Tweetear unas cosas que tendré que apuntar para después, así como una historia médica bien interesante que quisiera compartir con el mundo. Ni modo.
http://pijamasurf.com/2012/02/el-primer-hombre-en-vivir-sin-corazon-ni-pulso/
Día 3:
Viernes. Estuve ocupado, pero son estos momentos durante la noche en los que más se antoja volver a agarrar el vicio. En fin, debo dormir porque mañana salgo de viaje. Hoy escucho a Iggy and the Stooges. Quisiera que el mundo lo supiera. Hmm, me empiezo a dar cuenta que eso del FB y Twitter es un poco ególatra.
Día 4:
Avión, ciudad capital, familia, comida, y al fin un poco de descanso. Ni chance de acordarse del vicio, la verdad. Pero bueno, ando en la capital del país y pues no hay nadie a quién presumirle. Insisto, ésto de abandonar redes sociales es buena lección en humildad. Mañana por la noche toca viajar 10 horas al otro lado del charco, así que… a darle! …Pero a la cama.
Día 5:
Primer domingo de cuaresma! Día del Señor! Hoy no se hace sacrificio! Estoy en el aeropuerto y tengo poco tiempo. Basta decir que, a pesar de haber estado sumamente ocupado hoy por toda la capital, llegamos mucho tiempo antes al aeropuerto por lo cual hoy sí tuve oportunidad de usar un poco de redes sociales. Solo un poquito, para no desacostumbrarme al ayuno de FB/Twitter. Estamos por abordar; será un muy largo vuelo.
Día 7:
Eso fue extraño, entre husos horarios y desastre de aviones y distancias, ya es martes y ni cuenta me he dado. Son las 6 de la mañana. Ayer cero Facebook. Hoy cero Facebook. Bienvenidos a Berlin.
Día 7.5:
Berlín es fabuloso, pero muy frío. Cientos de fotos cuentan la historia! Talvez luego las comparta… o talvez no. Ah, y sigo limpio.
Día 15:
Vaya, pues en este instante me encuentro en Budapest, Hungría. Maravilloso el viaje. Digamos que, por una parte, es mucho más fácil olvidarse de las redes sociales cuando se encuentra uno tan ocupado viviendo momentos inolvidables. Pero, por otro lado, dan ganas de compartir cada instante y cada foto con todo mundo. El caso es que ahi la llevamos.
Día 19:
Descansando tranquilamente en La Paz, Baja Sur. Hoy domingo, así que toca usar redes sociales, pero incluso ahora intento solo usarlas un poco. La idea, supongo, es romper mi adicción a ellas. Hasta ahora, todo bien.
Día 20:
A mitad de camino y al fin en casa. Me percato que puedo compartir cosas de YouTube en FB sin necesidad de entrar al mismo FB. Supongo es una tecnicalidad de la cual trataré de no abusar.
Día 26:
Domingo otra vez. Agradezco que tengo un buen libro a la mano porque de otra forma estaría pegado a Facebook, que por cierto ya revisé de pe a pa. En fin, toda la semana se fue sin eventualidades. No Facebook, no Twitter, no problem.
Día 30:
Saben cual es el remedio para no usar redes sociales jamás? El no tener tiempo libre. Hoy conseguí un empleo, y me percato que el que no tiene tiempo para matar, no mata más que a sí mismo.
Día 36:
Vacaciones otra vez, y ahora descanso tranquilamente en Manzanillo, Colima. Me doy cuenta que después de dejar las redes por tanto tiempo, ya ni se me ocurre entrar tan seguido. Bien dicen que a todo se acostumbra uno, y ésta no es la excepción. Pero ya casi termina la espera!
Día 40:
Todo termina esta noche. Estoy a escasas dos horas de la gran misa de vigilia pascual que culminará con la alegría que venimos esperando por estos cuarenta (y tantos) días. Aqui en Guadalajara, la espera es palpable. Todos tenemos hambre, y no solo de comida. En unas horas estaremos celebrando la Pascua y el reto habrá culminado, pero Twitter y Facebook son lo último en la mente ahorita.
Día 41:
El proyecto se terminó, fueron 40 días de ausencia de Facebook y del resto de las redes sociales a las cuales tan adicto he sido, y sin duda sigo siendo. Eso no se quita fácil, pero la moraleja aqui es que sí se puede alejarse, y hay que esforzarse por hacer un cambio interior. Hay que madurar y crecer como personas, pero hay que crecer para adentro. Obligarme a alejarme una cuaresma de mi vicio me demuestra que realmente los imposibles y los obstáculos a veces se los pone uno mismo. Todo lo puedo, con ayuda del de arriba, claro.
Hoy es el día 41. Hoy ya puedo socializar en línea, pero al gran poder lo acompaña una gran responsabilidad. Quiero vivir este último día un poco en el espíritu de los 40 que han precedido. Solo es libre el que decide no hacer algo por convicción propia, no por obligación. Yo me obligué a dejar las redes sociales, pero ahora con toda libertad quiero seguir viviendo este día 41 de manera provechosa y madura, y no esclavizado a mis vicios. En libertad, quiero ser mejor y madurar.
Felices pascuas de resurrección!
Día 0:
Día para usar Facebook y Twitter al máximo, como si fuera Mardi Gras pero de redes sociales. Todo el día estar conectado y despedirme de mi vida en línea. Me esperan 40 días muy largos.
Día 1:
He estado muy ocupado del tingo al tango. Hoy no ha sido particularmente dificil, pero temo que mañana no sea tan sencillo. En fin, hoy obliga al ayuno, lo cual significa que hace hambre, lo cual significa que más me vale dormirme pronto para que ya sea mañana.
Día 2:
Un poco más dificil que ayer. Hubo momentos claros donde dije, "Ah, quisiera meterme a FB justo ahorita." Además, me llegó inspiración para Tweetear unas cosas que tendré que apuntar para después, así como una historia médica bien interesante que quisiera compartir con el mundo. Ni modo.
http://pijamasurf.com/2012/02/el-primer-hombre-en-vivir-sin-corazon-ni-pulso/
Día 3:
Viernes. Estuve ocupado, pero son estos momentos durante la noche en los que más se antoja volver a agarrar el vicio. En fin, debo dormir porque mañana salgo de viaje. Hoy escucho a Iggy and the Stooges. Quisiera que el mundo lo supiera. Hmm, me empiezo a dar cuenta que eso del FB y Twitter es un poco ególatra.
Día 4:
Avión, ciudad capital, familia, comida, y al fin un poco de descanso. Ni chance de acordarse del vicio, la verdad. Pero bueno, ando en la capital del país y pues no hay nadie a quién presumirle. Insisto, ésto de abandonar redes sociales es buena lección en humildad. Mañana por la noche toca viajar 10 horas al otro lado del charco, así que… a darle! …Pero a la cama.
Día 5:
Primer domingo de cuaresma! Día del Señor! Hoy no se hace sacrificio! Estoy en el aeropuerto y tengo poco tiempo. Basta decir que, a pesar de haber estado sumamente ocupado hoy por toda la capital, llegamos mucho tiempo antes al aeropuerto por lo cual hoy sí tuve oportunidad de usar un poco de redes sociales. Solo un poquito, para no desacostumbrarme al ayuno de FB/Twitter. Estamos por abordar; será un muy largo vuelo.
Día 7:
Eso fue extraño, entre husos horarios y desastre de aviones y distancias, ya es martes y ni cuenta me he dado. Son las 6 de la mañana. Ayer cero Facebook. Hoy cero Facebook. Bienvenidos a Berlin.
Día 7.5:
Berlín es fabuloso, pero muy frío. Cientos de fotos cuentan la historia! Talvez luego las comparta… o talvez no. Ah, y sigo limpio.
Día 15:
Vaya, pues en este instante me encuentro en Budapest, Hungría. Maravilloso el viaje. Digamos que, por una parte, es mucho más fácil olvidarse de las redes sociales cuando se encuentra uno tan ocupado viviendo momentos inolvidables. Pero, por otro lado, dan ganas de compartir cada instante y cada foto con todo mundo. El caso es que ahi la llevamos.
Día 19:
Descansando tranquilamente en La Paz, Baja Sur. Hoy domingo, así que toca usar redes sociales, pero incluso ahora intento solo usarlas un poco. La idea, supongo, es romper mi adicción a ellas. Hasta ahora, todo bien.
Día 20:
A mitad de camino y al fin en casa. Me percato que puedo compartir cosas de YouTube en FB sin necesidad de entrar al mismo FB. Supongo es una tecnicalidad de la cual trataré de no abusar.
Día 26:
Domingo otra vez. Agradezco que tengo un buen libro a la mano porque de otra forma estaría pegado a Facebook, que por cierto ya revisé de pe a pa. En fin, toda la semana se fue sin eventualidades. No Facebook, no Twitter, no problem.
Día 30:
Saben cual es el remedio para no usar redes sociales jamás? El no tener tiempo libre. Hoy conseguí un empleo, y me percato que el que no tiene tiempo para matar, no mata más que a sí mismo.
Día 36:
Vacaciones otra vez, y ahora descanso tranquilamente en Manzanillo, Colima. Me doy cuenta que después de dejar las redes por tanto tiempo, ya ni se me ocurre entrar tan seguido. Bien dicen que a todo se acostumbra uno, y ésta no es la excepción. Pero ya casi termina la espera!
Día 40:
Todo termina esta noche. Estoy a escasas dos horas de la gran misa de vigilia pascual que culminará con la alegría que venimos esperando por estos cuarenta (y tantos) días. Aqui en Guadalajara, la espera es palpable. Todos tenemos hambre, y no solo de comida. En unas horas estaremos celebrando la Pascua y el reto habrá culminado, pero Twitter y Facebook son lo último en la mente ahorita.
Día 41:
El proyecto se terminó, fueron 40 días de ausencia de Facebook y del resto de las redes sociales a las cuales tan adicto he sido, y sin duda sigo siendo. Eso no se quita fácil, pero la moraleja aqui es que sí se puede alejarse, y hay que esforzarse por hacer un cambio interior. Hay que madurar y crecer como personas, pero hay que crecer para adentro. Obligarme a alejarme una cuaresma de mi vicio me demuestra que realmente los imposibles y los obstáculos a veces se los pone uno mismo. Todo lo puedo, con ayuda del de arriba, claro.
Hoy es el día 41. Hoy ya puedo socializar en línea, pero al gran poder lo acompaña una gran responsabilidad. Quiero vivir este último día un poco en el espíritu de los 40 que han precedido. Solo es libre el que decide no hacer algo por convicción propia, no por obligación. Yo me obligué a dejar las redes sociales, pero ahora con toda libertad quiero seguir viviendo este día 41 de manera provechosa y madura, y no esclavizado a mis vicios. En libertad, quiero ser mejor y madurar.
Felices pascuas de resurrección!
jueves, 5 de abril de 2012
Losing A Best Friend
FEB. 21, 2012
By MILA JARONIEC
When it happens, you won’t want to
believe it. You’ll take their word for it when they say they’re
busy, swamped at work, “just doing me.” You’ll make excuses for
them, put your ringer on extra loud in case they call. But you’ll
still feel the change, and because you can’t rationalize it, you’ll
try to ignore it.
It’s a specific kind of loneliness
that hits you like a wave of nausea. When the two of you are having a
beer and you realize that you have both been staring out the same
window for twenty minutes, nothing to say, the opposite of a
comfortable silence. When they cancel plans consistently and stall
when giving you reasons. When you scroll through your contacts and
stop at their name and almost call but don’t, feeling suddenly,
inexplicably, abandoned and confused.
Sometimes there’s no huge fight that
marks the end of a friendship. No falling out, no major disagreement.
Sometimes it just falls apart for no good reason. Distance. New
relationships. Priorities. Somehow these things can become more
important than your connection; they shouldn’t but they do. And as
we get older we tend to downsize, prioritize. Trim the corners of our
lives, keeping what’s important and discarding what isn’t.
Sometimes we stop needing people in our lives and it isn’t even
conscious. No one wakes up in the morning actively thinking “Hmm, I
think I’ll stop being friends with so-and-so today.” It just goes
out with an empty fizz, like a cigarette hitting the bottom of a Coke
can.
In so many ways, losing a close friend
is worse than losing a lover. Lovers are transient for the most part
but friends are supposed to be there for you always, or so we like to
believe. Friendship is a special kind of love that’s not supposed
to fade. You never expect the one person you thought you could always
depend on to disappear without saying goodbye. And when they do you
feel sickeningly stupid and cheated, wondering what you meant to them
all along, whether you were just convenient or in the right place at
the right time. You never really know for sure.
You look through pictures from back
when you were happy — holding each other up drunk and ecstatic,
working on art projects on a rainy Sunday afternoon — and can’t
understand what happened. Reach for the phone. Attach a photo to an
email, start the subject line with some fusion of “Remember this?”
and “I miss you…” Get suddenly overwhelmed by a horrible
emptiness and discard the draft, leaving the phone untouched.
History. So much history flushed down a dirty sink.
And the worst part is, you don’t even
know how to explain yourself. You know if you bring this up with them
they’ll give you a blank expression and a blank excuse. You don’t
want to explain how you feel. You can’t. You just want them to get
it, to read you like they used to be able to. You want to take them
by the shoulders and shake them, screaming Where are you? What
happened?! Until you’re blue in the face. But you can’t do
that either, because you’re no longer on the same level and it’s
going to make you feel crazy.
In life, it’s a given that you will
lose people. People will flow in and out like curtains through an
open window, sometimes for no reason at all. But losing someone
important to you will feel like a suckerpunch every single time, and
you’ll never see it coming. Which makes the friendships
that do hold out, the ones that make it through countless
breakdowns and breakthroughs and changes and years, so damn
important.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

