![]() |
| Si mañana no despierto, juro volver para atormentarte. |
sábado, 29 de septiembre de 2012
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Oh, the irony.
I do what I do not want.
I do not do what I want.
Oh, I want what I do not want.
For I am still not me.
(Not yet.)
I have dreams of orca whales
and I wake up in fear.
And it's contagious.
[Rom 7:19]
jueves, 20 de septiembre de 2012
Ruby Sparks.
Escribir. Si tan solo todo fuera tan facil. Si tan solo todo se solucionara escribiendo. Si tan solo pudiera escribirme al amor de mi vida.
Pues es justo ésta la premisa de la nueva película de los directores de Little Miss Sunshine llamada Ruby Sparks. Un joven novelista que tuvo un sólo gran éxito muy temprano en su carrera se topa con pared literaria dada una larga racha sin inspiración. Tras lograr escribir a Ruby, un personaje ficticio creado por él que lo inspira enormemente, se encuentra con la sorpresa de que ésta cobra vida de forma inexplicable. Y que comience la fiesta.
La premisa es fabulosa, los actores son buenos, los escritores han demostrado ser expertos en tema de pequeñas películas peculiares (alliteration alert!) e independientes… en resumidas cuentas, la peli pinta buenísima. Se antoja el tipo de filme que se queda contigo mucho después de que termina. Se antoja otra 500 Days of Summer, para acabar pronto. Se antoja épica.
Un joven escritor que se escribe a su novia perfecta. El chiste se cuenta solo, no? Vaya, si yo pudiera escribirme una Ruby, cómo sería? Sería perfecta. Pero sería perfecta en los detalles y perfecta para mi.
Le encantaría leer, pero probablemente sería mala con computadoras y con cosas de tecnología. Se vestiría de forma muy femenina, y le temería a las arañas y demás bichos, aunque nunca admitiría ser miedosa. No sería particularmente boba, pero se reiría de todas mis bobadas y ridiculeces. Conocería mi caracter y mi personalidad, de modo que sabría cuando estoy alegre o triste o cuando algo me molesta, incluso aunque no se lo dijera. Y siempre sabría justo qué hacer o qué decir para ganar todos los argumentos conmigo de la forma más dulce. Sería imposible pelear con ella, y aun más dificil querer hacerlo. Le gustaría la música indie y folk, y no toleraría la música ruidosa, incluso la que sí me agrada a mi. Sabría bailar, pero le daría pena hacerlo. Sería rápida para confiar en los demás y siempre pensaría bien de todos, casi al punto de la ingenuidad. Eterna positiva al grado de casi ser poco realista, pues yo tiendo hacia la constante negatividad, sería tal cual el yin para mi yang. Y claro, amaría las aceitunas, porque yo las odio. En breve, la Ruby que yo escribiría sería sencillamente perfecta.
Si tan solo todo fuera tan fácil. Si tan solo pudiera escribirme al amor de mi vida. La verdad es que no puedo y jamás podré… y lo que es más, creo que no quiero hacerlo. No quiero porque nadie nunca es perfecto para nadie. Jamás. Siempre habrá detalles qué resolver, y siempre habrá conflictos en una relación. Siempre habrá altas y bajas, y las cosas jamás serán totalmente perfectas… y eso está bien. Si una pareja no es capaz de encontrarse de frente con esos conflictos y resolverlos, pues nunca podrán funcionar. Yo necesito una chica imperfecta porque yo soy imperfecto.
Encima, la Ruby que acabo de describir jamás podría ser totalmente perfecta para mi si solo yo la eligiera. Ella necesita elegirme a mi, y yo necesito ser bueno para ella también. Una relación es de dos, y una chica perfecta que quisiera darme todo nunca sería feliz al lado de un chico que no tuviera forma de reciprocar esa perfección. No, yo quiero una chica imperfecta que a su vez vea en mi imperfección a un chico que merece la pena. A un chico que pudiera amar por siempre.
Para ser feliz, necesito que el amor de mi vida vea en mi al amor de su vida. Una pareja dispareja, pero que se quiere a morir. Y eso es exactamente lo que quiero escribir en mi Ruby.
Si tan solo todo fuera tan fácil.
sábado, 15 de septiembre de 2012
domingo, 9 de septiembre de 2012
domingo, 2 de septiembre de 2012
Septiembre una vez más.
Es cierto que algunos amores nunca se van. Es cierto que todas esas personas que alguna vez fueron dueñas de nuestro corazón se quedan con un pedacito por siempre.
Quizás eso significa que tu corazón se va haciendo más pequeño con el tiempo, no lo sé… pero tiene sentido.
Quizás es por eso que no he logrado sentir nada tan fuerte como lo que me hice sentir contigo.
Quizás mi corazón se ha vuelto más duro y más pequeño desde que te entregué aquel rinconcito de él hace ya tres septiembres.
Por otro lado, yo me quedaré por siempre con una parte de ti. Parte de ti será mía– irrevocablemente mía– por el resto de nuestras vidas. Por siempre. Eso es algo que a la vez me reconforta y me atemoriza.
Podría decirse que si una persona se entrega de lleno a otra, aunque sea por un instante, nunca se vuelven a separar del todo. Para bien o para mal, siempre quedará esa huella indeleble en la otra persona. Lo que alguna vez entregas ya no puedes recuperarlo. No del todo.
Es cierto que algunos amores nunca se van. Es cierto que ya son tres años desde que te metiste en mi corazón aquel septiembre. Es cierto que fue un tiempo de tormento agridulce, y es cierto que hoy ya no formas parte de mi vida en lo más mínimo.
Pero tristemente también es cierto que, de algún modo, siempre te llevaré conmigo, así como tú–quieras o no, lo sepas o no– me llevarás siempre contigo. Por siempre.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



