viernes, 24 de febrero de 2012

Melomanía natural.

El último post me puso a pensar un poco sobre mis gustos en música.  Soy humano, de repente tarareo a Katy Perry como cualquier otro pazguato, no lo negaré... pero escribo por otro motivo.


Creo que la música habla capítulos sobre el tipo de persona que uno es.  Algunos lo creerán algo prejuicioso, pero dime la música que escuchas y te diré quien eres.  Y la realidad es que la música es mucho más que solo tonaditas y nanas– la música es algo mágico que yo siempre he creído es algo ya intrínseco a nuestros espíritus.


El gusto por la música, siento yo, está tatuado en nuestras almas.  No creo que pueda existir alguien a quien no le guste la música, de la misma forma en la que creo que no puede haber alguien a quien no le guste reir o ser amado.  Y de igual manera, dime de qué te ríes y qué amas y te diré quién eres.


Cuando de música se trata, muchas personas dicen escuchar "de todo," lo cual a mi parecer dice una de dos cosas:

 1,  Que probablemente "todo" para ellos significa "todo lo que pasan en la radio"
 2,  Que si todo les da lo mismo, probablemente nada les apasiona.

Si solamente escuchas lo que la estación más popular de radio te dice que debes escuchar, o bien, si te da lo mismo oir una cosa u otra y no distingues o prefieres un género sobre otro, pues creo que eso dice mucho más de ti de lo que estás dispuesto a admitir.


Aunque jamás diría que me gusta de todo, considero que mis gustos son bastante eclécticos.  Creo que no es momento para entrar en grandes detalles sobre mis gustos musicales, pero daré un ejemplo.  Talvez puedas llamarme anticuado, pero me encanta el folk de Bob Dylan, Leonard Cohen, Simon and Garfunkel, Magnetic Fields, Tom Waits, incluso de Fleet Foxes, Conor Oberst y Bon Iver.

La música existe desde que existe la humanidad, y a mi en lo personal me apasiona.  Júzgame por sentir, pero yo a ti te juzgaré por no hacerlo.

martes, 21 de febrero de 2012

La RAE sobre las disculpas.

Es curioso, me vengo enterando de que la Real Academia Española de la Lengua se da a la tarea de responder preguntas que se le realizan directamente a través de su página de internet.  Para el que no lo sepa, yo soy un tanto de aquello que llama Nazi gramatical y ortográfico, por lo cual encontré lo siguiente muy interesante.  Se le realizó a la RAE la interrogante sobre si es más correcto pedir disculpas u ofrecerlas.  La respuesta lee así:

Algunos puristas han censurado el uso de la fórmula pedir disculpas cuando una persona desea pedir perdón por haber cometido una falta, señalando que lo correcto sería decir ofrecer o presentar disculpas. El siguiente texto, puesto en boca de un personaje en la novela Octubre, octubre, de José Luis Sampedro, ilustra muy gráficamente esta censura: «Le ruego acepte mis disculpas. Ahora se usa 'pedir disculpas' en vez de presentarlas; ¡estamos destrozando la lengua de nuestros mayores!» . No obstante, no hay razones para tal censura.

Para dilucidar correctamente esta cuestión, hay que tener en cuenta, por una parte, el significado del término disculpa y, por otra, las distintas acepciones del verbo disculpar.

La última edición del DRAE (2001) ofrece una única acepción para el sustantivo disculpa: 'Razón que se da o causa que se alega para excusar o purgar una culpa'. Nada hay en esta definición que obligue a considerar que solo el ofensor es quien debe ofrecer al ofendido razones o causas que excusen o justifiquen su comportamiento ofensivo. Podría ser una tercera persona, por ejemplo, la que alegara motivos o razones para justificar o excusar a otro, como ocurre en este ejemplo: Por su carácter bondadoso reacciona buscando siempre una disculpa si se trata de personas responsables.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que la voz disculpa puede interpretarse también como nombre de acción, es decir, como sustantivo que denota la acción designada por el verbo disculpar. El verbo disculpar tiene registradas en el DRAE (2001) las siguientes acepciones:

1. Transitiva: Dar razones o pruebas que descarguen de una culpa o delito. El complemento directo puede ser tanto la falta cometida (El director del festival disculpó la inasistencia del premiado alegando motivos de salud) como la persona que la ha cometido, caso en que la falta se expresa mediante un complemento normalmente precedido de la preposición por (El director del festival disculpó al premiado por su inasistencia, alegando motivos de salud). En esta acepción el verbo se construye muy frecuentemente con complemento directo reflexivo: En cuanto llegó, se disculpó por su retraso, motivado, según dijo, por problemas de tráfico. Aquí, el verbo disculpar sería sinónimo de justificar.

2. Transitiva: No tomar en cuenta o perdonar las faltas y omisiones que otro comete. En este caso, se usa frecuentemente en oraciones imperativas y el complemento directo puede ser, igualmente, tanto la falta como la persona que la comete: Disculpen que me vaya, pero tengo una reunión urgente. Discúlpenme, pero tengo que marcharme. Aquí, el verbo disculpar sería sinónimo de perdonar.

3. Pronominal: Pedir indulgencia por lo que ha causado o puede causar daño. Ejemplo: Se disculpó por su grosería del día anterior. Aquí, el verbo disculpar sería sinónimo de pedir perdón.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, han de admitirse como válidas las fórmulas ofrecer (o presentar, dar u otros verbos similares) disculpas y pedir disculpas, siendo el sujeto de ambas acciones el que ha cometido una ofensa:

-El que ofrece disculpas desea que le sea aceptado el hecho de disculparse (acepciones 1 y 3).

-El que pide disculpas solicita que otro no le tome en cuenta o le perdone una falta u omisión cometida (acepción 2).

Por ello, la locución pedir disculpas viene a ser sinónima, toda ella, de disculparse o pedir indulgencia, y así se recoge ya en la última edición del DRAE, s. v. disculpa.

Reciba un cordial saludo.
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Departamento de «Español al día»
RAE

martes, 14 de febrero de 2012

Russian Red canta a Leonard Cohen.



Won't you come over to the window, my little darling?
I'd like to try to read your palm
You know I used to think I was some kind of gypsy boy
Before I let you take me home

So long, Marianne, it's time that we began
To laugh and cry and cry
And laugh about it all again

Well, you know that I love to live with you
But you make me forget so very much
I forget to pray for the angels
And then the angels forget to pray for us

Now we met, when was it? We were almost young
We stand by the green lilac park
You held on to me like I was a crucifix
As we went kneeling through the dark

For now, I need your hidden love
I'm cold as a new razor blade
You left when I told you I was curious
Did I ever say that I was brave?

Oh, you are really such a pretty woman
I see you've gone and changed your names again
And just when I climbed this whole mountainside
To wash my eyelids in the rain

So long, Marianne, it's time that we began
To laugh and cry, cry
Laugh about it all again

Feliz día de San Valentín.

domingo, 12 de febrero de 2012

Feliz cumpleaños a mi.


You know I dreamed about you for 29 years before I saw you.

viernes, 3 de febrero de 2012

Ella fue azul.



Fuiste emoción de lo desconocido y promesa de un futuro incierto.  Fuiste locura que jamás imaginé.  Fuiste un grand piano cayendo frente a mi.  Fuiste las calles París en víspera de año nuevo.  Fuiste, para mi, la magia de lo novedoso y prohibido.  Fuiste azul.

Solo si no tuviera corazón no te extrañaría.  Solo si no tuviera cerebro te querría de vuelta.

Y aunque no es así, a veces duele tu ausencia.  Y no es que te extrañe, pero de repente me sorprendo pensando en ti.  Y no te extraño yo, pero mi imaginación talvez un poco.  O talvez un mucho.

Fuiste todo menos recíproca.  Fuiste todo, y ahora eres nada.  Yo te quise, tú rompiste mi corazón, y es todo.  Fin del cuento.