El último post me puso a pensar un poco sobre mis gustos en música. Soy humano, de repente tarareo a Katy Perry como cualquier otro pazguato, no lo negaré... pero escribo por otro motivo.

Creo que la música habla capítulos sobre el tipo de persona que uno es. Algunos lo creerán algo prejuicioso, pero dime la música que escuchas y te diré quien eres. Y la realidad es que la música es mucho más que solo tonaditas y nanas– la música es algo mágico que yo siempre he creído es algo ya intrínseco a nuestros espíritus.
El gusto por la música, siento yo, está tatuado en nuestras almas. No creo que pueda existir alguien a quien no le guste la música, de la misma forma en la que creo que no puede haber alguien a quien no le guste reir o ser amado. Y de igual manera, dime de qué te ríes y qué amas y te diré quién eres.

Cuando de música se trata, muchas personas dicen escuchar "de todo," lo cual a mi parecer dice una de dos cosas:
1, Que probablemente "todo" para ellos significa "todo lo que pasan en la radio"
2, Que si todo les da lo mismo, probablemente nada les apasiona.
Si solamente escuchas lo que la estación más popular de radio te dice que debes escuchar, o bien, si te da lo mismo oir una cosa u otra y no distingues o prefieres un género sobre otro, pues creo que eso dice mucho más de ti de lo que estás dispuesto a admitir.

Aunque jamás diría que me gusta de todo, considero que mis gustos son bastante eclécticos. Creo que no es momento para entrar en grandes detalles sobre mis gustos musicales, pero daré un ejemplo. Talvez puedas llamarme anticuado, pero me encanta el folk de Bob Dylan, Leonard Cohen, Simon and Garfunkel, Magnetic Fields, Tom Waits, incluso de Fleet Foxes, Conor Oberst y Bon Iver.
La música existe desde que existe la humanidad, y a mi en lo personal me apasiona. Júzgame por sentir, pero yo a ti te juzgaré por no hacerlo.
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