viernes, 3 de febrero de 2012

Ella fue azul.



Fuiste emoción de lo desconocido y promesa de un futuro incierto.  Fuiste locura que jamás imaginé.  Fuiste un grand piano cayendo frente a mi.  Fuiste las calles París en víspera de año nuevo.  Fuiste, para mi, la magia de lo novedoso y prohibido.  Fuiste azul.

Solo si no tuviera corazón no te extrañaría.  Solo si no tuviera cerebro te querría de vuelta.

Y aunque no es así, a veces duele tu ausencia.  Y no es que te extrañe, pero de repente me sorprendo pensando en ti.  Y no te extraño yo, pero mi imaginación talvez un poco.  O talvez un mucho.

Fuiste todo menos recíproca.  Fuiste todo, y ahora eres nada.  Yo te quise, tú rompiste mi corazón, y es todo.  Fin del cuento.


No hay comentarios: