Fuiste emoción de lo desconocido y promesa de un futuro incierto. Fuiste locura que jamás imaginé. Fuiste un grand piano cayendo frente a mi. Fuiste las calles París en víspera de año nuevo. Fuiste, para mi, la magia de lo novedoso y prohibido. Fuiste azul.
Solo si no tuviera corazón no te extrañaría. Solo si no tuviera cerebro te querría de vuelta.
Y aunque no es así, a veces duele tu ausencia. Y no es que te extrañe, pero de repente me sorprendo pensando en ti. Y no te extraño yo, pero mi imaginación talvez un poco. O talvez un mucho.
Fuiste todo menos recíproca. Fuiste todo, y ahora eres nada. Yo te quise, tú rompiste mi corazón, y es todo. Fin del cuento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario