There's no such thing as love– it's fantasy.
miércoles, 21 de marzo de 2012
domingo, 18 de marzo de 2012
viernes, 16 de marzo de 2012
Un sueño en un sueño.
Hace cien años yo tenía 26, y amé a una chica que nunca conocí.Ella pasaba cada sábado frente a mi ventana caminando a prisa por llegar a quién-sabe-dónde. Me gustaba pensar que iba a su club de lectura, o quizás a clases de baile. Nunca le conocí, ni ella a mi.Un día, en un sueño salí a encontrarla y platicarle. Nos sentamos en un columpio y luego en una banca, platicando por horas acerca de todo y acerca de nada– fue el sueño más bello. Cuando desperté, sentí que la había perdido por siempre.En el sueño ella me dió su nombre, así que al siguiente sábado salí a su encuentro y le pregunté nuevamente su nombre. Era justo el mismo que me había dado en el sueño. Tuve miedo, no supe qué decir y la dejé ir.Ese fue el último sábado que pasó frente a mi ventana.A veces pienso en ella, aunque ya no tan seguido. A veces siento que jamás desperté, y que todavía me espera junto a aquel columpio o banca.Otras veces pienso que nunca le conocí, ni ella a mi, y que fue solo el sueño más bello.Pero eso fue hace cien años, y si no ha muerto ella, seguramente yo ya morí.
lunes, 12 de marzo de 2012
Cerrar un capítulo.
"A veces todavía escribo de ti," le dije.

Déjame te cuento una historia. Es sobre un chico que quiso a una chica. Vivieron algo bonito que duró tan solo un momento. Solo que no fue un momento, fueron millares de momentos. Y solo que no lo vivieron juntos, sinó que fue el chico quien lo vivió solo. Fue tan fugaz, pero duró mucho más de lo que debió. Y aun después de terminar, realmente nunca tuvo un fin.
Nunca, hasta hoy.
Déjame te cuento una historia que comenzó un septiembre. Es una historia agridulce, pero una historia mágica. Es una historia de fantasía e ilusión, pero no es una de amor. Es una historia que terminó el día de ayer.
Déjame te cuento una historia que jamás sucedió. Es una historia maravillosa, extraordinariamente triste, pero con un final feliz.
Un día fuiste azul. Un día fuiste magia. Un día fuiste tanto, y hoy ya no eres nada. Es tu ausencia la que hoy pinta esta sonrisa en mis labios.
Déjame, por favor, déjame te cuento que hoy es el primer día del resto de mi vida. Hoy, por primera vez en tanto tiempo, ya no eres parte de mi vida. Hoy ya no me acecha tu recuerdo. Hoy, en el ocaso de ti encuentro el amanecer de mi.
A veces las palabras no bastan para comunicar una historia, un saco de recuerdos, un mar de emociones. A veces las palabras no son suficientes. A veces nada lo es.
Hoy estoy alegre. Desde lo bueno hasta lo malo, desde lo alto hasta lo bajo, desde el principio hasta el fin, de corazón te digo: gracias por todo.
Gracias… y hasta nunca.
domingo, 11 de marzo de 2012
viernes, 9 de marzo de 2012
Es necesario escribir.
“It is necessary to write, if the days are not to slip emptily by. How else, indeed, to clap the net over the butterfly of the moment? For the moment passes– it is forgotten; the mood is gone. Life itself is gone.
That is where the writer scores over his fellows: he catches the changes of his mind on the hop.
Growth is exciting; growth is dynamic and alarming. Growth of the soul, growth of the mind; how the observation of last year seems childish, superficial; how this year —even this week — even with this new phrase — it seems to us that we have grown to a new maturity. It may be a fallacious persuasion, but at least it is stimulating and, so long as it persists, one does not stagnate.”
–Vita Sackville-West
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

