viernes, 7 de diciembre de 2012

Muérete, amor mío.

Hay un modo en que me hagas completamente feliz, amor mío.
Muérete.

No te rías más que no soporto ya tu risa.  Ya no llores que tus lágrimas no son más que agua.  Deja ya de mirarme que me pesan tus ojos de angustia.  No te acerques que me duele tu presencia.  Amor mío, muere de una vez por todas, pero deja tu recuerdo.
Hazme feliz.  Muérete.  Deja ya de mortifiarme con tu presencia y muere al fin.

Talvez te quise; ahora prefiero creer que no lo hago. Me gusta pensar que olvidé tu rostro.  Me gusta mentir y creer mis dulces mentiras.  Si exististe no lo supe, y no quiero saberlo.
Sobran tus palabras, sobran tus mentiras.  Sobras tú.

No hay comentarios: